El otro lado de la moneda: la responsabilidad fiscal
Imaginemos un saco, como aquellos que se llenaban de café cuando el café era el principal motor de nuestra economía. Imaginemos que este saco tuviese un hueco en el fondo. Por más café que se le eche, siempre terminará vacío. Del mismo modo funcionan las finanzas del gobierno. Piden más dinero –piden más impuestos–, pero al final del periodo el despilfarro se encarga de que el saco termine vacío.
En este contexto surge la alianza nefasta PLN-PAC, que planea meternos un gol con la reforma tributaria versión 3.0. Esta reforma no es más que una lluvia de impuestos: electricidad, agua, educación, salud, vehículos, traspaso de bienes inmuebles, construcción, retiro de cajeros automáticos, zonas francas… Llueven impuestos y todos vamos a salir mojados, especialmente los más pobres.
El gobierno pide más pero… ¿Qué da a cambio? ¿Responsabilidad en el gasto? No. Nada en el proyecto habla de responsabilidad fiscal. La responsabilidad se da únicamente mediante directrices del ejecutivo, por lo que depende únicamente del gobierno y del ministro de hacienda de turno.
La reforma tributaria no es más que un cheque en blanco al gobierno para que continúe su despilfarro. Concretamente esta diputada plantea dos medidas de responsabilidad fiscal: una sobre un nivel máximo de endeudamiento como porcentaje del PIB y otra sobre el balance anual de las finanzas estatales.
Se propone que el balance primario del gobierno sea positivo. En términos más sencillos, lo que esto quiere decir es que los ingresos del gobierno deben de ser suficientes para pagar todos los gastos del gobierno antes del pago de intereses. Esto le da estabilidad al estado en sus finanzas de corto plazo.
En un sentido similar se plantea como segundo tema fijar un nivel máximo de deuda como porcentaje del PIB –un 40% del PIB–. No hablamos de un techo irrazonable, pues si se observan las series históricas, el nivel de deuda del gobierno ha oscilado niveles cercanos al techo propuesto. El techo propuesto fue visto con buenos ojos cuando se discutió con los personeros de Hacienda y lo que propone es que el Estado mantenga niveles de deuda que sean manejables y sostenibles en el mediano y largo plazo.
Ambas mociones llevan un segundo artículo que asigna sanciones al ministro de hacienda que irrespete tanto las nuevas reglas de responsabilidad fiscal mencionadas como la que existe actualmente –aquella que dice que no se puede financiar gasto corriente con deuda– y que ha sido pasada por alto sin mayores miramientos por el presente gobierno. Dice el artículo que el ministro que rompa estas reglas que aseguran la salud fiscal del país podrá ser inhabilitado para el ejercicio de la función pública por un periodo de ocho años.
Esta diputada luchará por crear conciencia de la importancia que tiene la responsabilidad fiscal en el contexto de una reforma tributaria y en la importancia de que existan repercusiones a quienes rompan las reglas. Y es que sin reglas claras de responsabilidad fiscal, el proyecto es un cheque en blanco y sin sanciones a quienes rompan las reglas, no habrá incentivo alguno en respetarlas.
Imaginemos un saco, como aquellos que se llenaban de café cuando el café era el principal motor de nuestra economía. Imaginemos que este saco tuviese un hueco en el fondo. Por más café que se le eche, siempre terminará vacío. Del mismo modo funcionan las finanzas del gobierno. Piden más dinero –piden más impuestos–, pero al final del periodo el despilfarro se encarga de que el saco termine vacío.
El régimen de zonas francas costarricenses es sólido y competitivo. En los últimos treinta años, ha atraído inversión extranjera, que genera a hoy más de 60 mil empleos directos y más de 100 mil empleos indirectos.
Sólo en el año 2010, los empleos nuevos generados por el régimen de zona franca representan casi el 40 por ciento de todos los empleos nuevos.
Las empresas de Zona Franca son empresas que invierten a largo plazo y que generan encadenamientos productivos. Cientos de empresas costarricenses, medianas y pequeñas, ofrecen sus servicios o sus productos a estas empresas de zonas francas. Además, estas empresas de Zona Franca aportan 136 mil millones de colones al año al sistema de seguridad social.
Las empresas de Zona Franca les aportan mucho a las mujeres y los jóvenes. El 60 por ciento de los trabajos generados en empresas médicas son ocupados por mujeres. Solamente en las empresas de servicios, el promedio de edad de sus trabajadores es de 24 años. Gran parte de la oferta de estos jóvenes provienen de colegios técnicos, y muchos de estos están en zonas rurales.
En este mismo sentido, la actual legislación de Zonas Francas promueve la instalación de las empresas en áreas de menor desarrollo. Puntarenas, San Ramón, Limón y varios cantones de Cartago, como Turrialba, ven los beneficios.
Si cambia la legislación, tal y como lo pretende el Plan Fiscal, tendremos los siguientes problemas. Se verá a Costa Rica como un país que sufre incoherencia política, porque hace sólo dos años, en el 2009, hubo consenso y se aprobó con unanimidad la Reforma a la Ley de Zonas Francas. Dos años después, echaríamos por la borda lo obtenido por ese consenso.
Segundo, se generaría un clima de incerteza o inseguridad jurídica. Costa Rica es reconocido como un país legalista y observante del ordenamiento jurídico, pero lo que pretende el Plan Fiscal es cambiar las reglas del juego. Lo tercero es lo conocido como relocalización de inversiones, o sea, ante un clima de inversión inseguro, las empresas buscan otros países para invertir.
Cuarto: el proyecto de ley ya está generando consecuencias negativas para los proyectos de inversión. Por ejemplo, AEGIS está reconsiderando la ampliación de su centro de contacto en Tilarán; una empresa de manufactura lista para invertir en Puntarenas, está considerándolo de nuevo…
Además, si no llegan proyectos de inversión y se crea un desestímulo para las reinversiones de las empresas ya instaladas, ¿a cuáles empresas podrían cobrarles los impuestos que impondría el Plan Fiscal? La ganancia en términos fiscales sería mínima.
De los 60 mil trabajadores de empresas en Zona Franca, unos 50 mil son solidaristas. El Movimiento Solidarista Costarricense ve con preocupación el futuro incierto que tienen estos trabajadores si el Plan Fiscal golpea, como lo pretende, al exitoso Régimen de Zonas Francas que ha tenido nuestro país.
Camilo Rodríguez Chaverri
Director Ejecutivo, Movimiento Solidarista Costarricense
El régimen de zonas francas costarricenses es sólido y competitivo. En los últimos treinta años, ha atraído inversión extranjera, que genera a hoy más de 60 mil empleos directos y más de 100 mil empleos indirectos.
Ahora estamos listos para seguir conversando con Marvin Rodríguez, Gerente General de Popular Pensiones, sobre cómo administrar nuestras finanzas en forma sana.
Hola don Marvin, gracias por acompañarnos
Inserción: Con Un gusto, un placer el estar nuevamente con ustedes.
Hoy vamos hablar sobre cómo manejar los gastos, sobre todo en esta época, donde las ofertas y las emociones se unen a que tenemos más dinero, por los ingresos extra. Don Marvin cómo lidiar con esa tentación.
INSERCION: la navidad es una tentación, realmente es una tentación para gastar, una tentación para comprar los regales, este para poder salir a restaurantes, para hacer los viajes, en fin entonces tienes unos dineros que son recursos extraordinarios como el aguinaldo que entonces tomas la decisión y dices cómo lo voy a gastar y muchas veces cuando estamos haciendo alguna presentación sobre como manejas tus finanzas personales y resulta que mucha gente te dice pero a mi no me ha llegado y ya lo tengo gastado.
Eso es muy frecuente.
INSERCION: entonces cuando una dice qué debes hacer con ese aguinaldo realmente debes planificarlo como un recurso extraordinario, definitivamente hay que tener un ahorro.
Y Don Marvin, como usted menciona, planificar los gastos.
INSERCION: claro, cuando entras en el proceso y ahí cuando llega la tentación y que quieres cambiar el televisor y que cambiar la cocina y que quieres hacer el viaje, todo está muy bien, pero tienes que tenerlo en un flujo de cajo, o sea no es solamente el antojo, no es simplemente pasar la tarjeta de crédito, no es simplemente pedirle a la asociación o a la cooperativa o al banco no, es realmente hacer conciencia de lo que tienes que hacer y dentro del proceso de buen administrador que hablábamos hace unos días atrás qué es lo que tienes que hacer: montar tu flujo de caja, tienes que decir cómo voy a administrar estos recursos que me están ingresando (…) como voy a tomar decisiones sobre mis ingresos.
Bueno, es una esta es una importante decisión de vida, le invitamos a usted amiga o amigo oyente a seguir estos consejos.
Mañana seguiremos con más, no se lo pierda.
Buenos días, qué dicha que ya llegó.
Ahora estamos listos para seguir conversando con Marvin Rodríguez, Gerente General de Popular Pensiones, sobre cómo administrar nuestras finanzas en forma sana.
Las vacaciones profilácticas supone la necesidad de que el trabajador sea temporalmente separado de una actividad laboral que le produce riesgo .Serían vacaciones con fines preventivos o de profilaxis a los funcionarios que laboren en relación directa y permanente con pacientes, aparatos, sustancias o materiales susceptibles de dañar gravemente la salud.
Qué bonito…me gusta mucho Costa Rica. Yo también quiero vacaciones profilácticas. Hasta hace pocos días, habían oído hablar o leído sobre este tema. Ahora el tema está de moda, con la huelga de los anestesiólogos de la muy maltratada Caja del Seguro Social. Y se dice que tienen justificación legal para pedirlas.
Yo solo me preguntó si otros trabajadores del país tienen derecho a unas “VACIONES PROFILACTICAS” y si estarían amparados a la legislación laboral costarricense.
Mi papa siempre trabajo en zapatería, agachado, dándole duro al cuero, con olor a cemento para pegar suelas. Supongo que le provocaba dolores de espalda el estar sentado casi todo el día, que se majaba los dedos, se cortaba las manos con los cuchillos afilados, las sustancias del cemento o pegamento se le metía en los pulmones y costaba que se le despegara de los dedos. Y también en otro tiempo pasaba todo el día parado atendiendo una pequeña tienda de zapatos, oliendo pies hediondos y hasta con “parranda”, principalmente los que llegaban con botas de hule bien sudados. Había que estar limpiando los zapatos para quitarles el polvo diario, el cual se le metía a uno entre los ojos y nariz -de seguro que le llegaba a los pulmones-. Y NUNCA LE DIERON, NI PIDIO VACACIONES PROFILACTICAS.
Mi mamá cosía y cosía ropa y hacía remiendos en la máquina de coser. Casi todo el día sentada. Se le agotaba la vista, y de seguro también le dolía la espalda. Y NUNCA LE DIERON, NI PIDIO VACACIONES PROFILACTICAS.
A mí se me ha caído el pelo, se me ha encogido el cerebro de tanto pensar y escribir; el estrés me ha brotado la cara, tratando siempre de hacer bien mi trabajo en el campo ambiental, cuando lo hay. Y NUNCA HE PEDIDO VACACIONES PROFILACTICAS. Es que se me caería la cara de vergüenza, si lo hubiera siquiera pensado.
Así puedo seguir contando historias de historias sobre hombres y mujeres, que aún continúan trabajando en condiciones no aptas, afectados en su salud y ni por asomo se atreven a pedir vacaciones profilácticas, ni siquiera saben qué es eso. Y lo que es peor, ganan salarios bajos y tienen que sobrevivir a brincos y saltos, para pagar su alquiler de casa, comida y con gran esfuerzo pagar la educación de sus hijos, que en la práctica, no es ni gratuita, ni obligatoria costeada por el Estado, como dice la Constitución Política.
¿Quién tiene más derecho a vacaciones profilácticas, estos que las piden hoy, que ganan jugosos salarios en la seguridad social y que también lo hacen en la práctica privada, o Juan Pueblo, usted y mucha otra gente que realmente necesitan de unas vacaciones, aunque no sean profilácticas?
ALEXANDER BONILLA DURÁN
Las vacaciones profilácticas supone la necesidad de que el trabajador sea temporalmente separado de una actividad laboral que le produce riesgo .Serían vacaciones con fines preventivos o de profilaxis a los funcionarios que laboren en relación directa y permanente con pacientes, aparatos, sustancias o materiales susceptibles de dañar gravemente la salud.
En 1926, Piero Calamandrei, insigne iusprocesalista, escribió su obra “Demasiados Abogados”: una denuncia a la decadencia intelectual y moral de la abogacía, ante la proliferación de abogados por el gran número de “Facultades de Derecho”, poniendo énfasis en la calidad de la enseñanza del derecho.
Sesenta años después, en 1986, en Costa Rica, la igualmente destacada jurista Elizabeth Odio, actual jueza del Tribunal Penal Internacional, inauguró, magistralmente, el ciclo lectivo en la Facultad de Derecho de la U.C.R, disertando sobre igual tema, llamando la atención por el mismo fenómeno de la proliferación de escuelas de derecho.
Efectivamente, no había pasado una década, desde que se permitió la apertura de universidades privadas, que contaban con escuelas de leyes y ya se sentía el aumento de abogados en Costa Rica.
Hoy hay más muchísimos centros universitarios y la tendencia al alza de los abogados y abogadas parece no tener límites. Sin embargo, eso, ahora, no debe ser la preocupación, pues cada día hay más personas que quieren estudiar derecho y ello no puede ser coartado. El punto está, más bien, en la CALIDAD antes que en la CANTIDAD de estos profesionales que rondan, hoy, los 20 mil abogados.
Así las escuelas de Derecho, incluida la estatal, pretenden desechar el modelo tradicional de enseñanza, hacia innovaciones que privilegien, además de los “conocimientos jurídicos”, las destrezas y cualidades que requiere el “abogado globalizado”.
Ahora bien, la fuerte demanda estudiantil para estudiar Derecho y los costos que ello tiene, además del examen de “ingreso” de universidades privadas, que al paso del tiempo han ido ganando su prestigio, por rigurosas, son el “pretexto” perfecto para que no falten los “mercaderes de la enseñanza” ( así también en otras carreras).
Son gente inescrupulosa que “instala” escuelas de Derecho con nula calidad académica. En contrapartida, entonces, el estudiante es retribuido con una cierta “garantía” en la obtención de su título, en un breve tiempo, importando, eso sí, que paguen puntualmente sus caras matrículas.
En toda América Latina han proliferado las llamadas universidades de “garaje”, con cuartuchos como aulas y algunos improvisados “profesores”, sin formación y dirección alguna. La ecuación es una educación barata que proporciona un muy buen beneficio económico al “empresario” y ese es su único objetivo.
Para ello, se hace impostergable retomar y dar sigiloso seguimiento, hasta su definitiva aprobación, de la ley que regularía el Examen de Incorporación al Colegio de Abogados. Con los notarios ya se hizo lo propio; con los abogados hay que hacer más que eso.
Nunca, en ninguna profesión serán suficientes, pues la calidad, que es la se impone entre oferta y demanda, es la que imperará. Por eso, al celebrarse los 130 años de fundado este Colegio y con motivo de la elección de nuevos directivos este 3 de diciembre, que sea este el norte de la nuevas autoridades que sean electas.
En 1926, Piero Calamandrei, insigne iusprocesalista, escribió su obra “Demasiados Abogados”: una denuncia a la decadencia intelectual y moral de la abogacía, ante la proliferación de abogados por el gran número de “Facultades de Derecho”, poniendo énfasis en la calidad de la enseñanza del derecho.
Si el partido no va como yo quiero, entonces me llevo la bola…
Cuando de chiquillo jugábamos bola en la plaza del barrio o en la calle, había un vecinillo cuyos papás tenían plata, por lo que era obvio quien era el dueño de la bola y quién tomaba las decisiones más importantes; como cuál era la conformación de los equipos, quién pateaba primero y hacia cuál cancha jugaba cada equipo. Cuando el marcador le era adverso, entonces alzaba en berrinche, tomaba la bola y decía: así no juego, se largaba sin más explicaciones y nos dejaba a los demás con la frustración de no poder terminar la mejenga.
La manipulación a los demás ha sido su gran compañera de vida y eso le ha permitido estar bien montado en la carreta de la vida fácil, con papá detrás dándole recursos para financiar su vida y aprovechándose de todos cuantos puede. Estos días de rompimiento del quórum legislativo, hizo que viniera a mi mente el recuerdo de aquel vecino berrinchudo que se llevaba la bola y paralizaba el juego.
Desde mayo pasado, cuando le faltó capacidad al PLN para amarrar el manejo del Directorio Legislativo, hemos visto al partido de Gobierno ir perdiendo este juego llamado política. Los desaciertos van desde la negativa a levantarle la inmunidad a un diputado de su fracción, seriamente cuestionado, hasta los discursillos cargados de demagogia cantinflesca que nos ha hecho escuchar la televisión por estos días.
Los hechos a los que nos tienen acostumbrados los diputados de esta legislatura, dan cuenta clara de la crisis que vive nuestra institucionalidad. Ver a los hombres y mujeres que hace menos de 2 años reclamaban un aumentazo salarial, corriendo hacia el cafetín con la “bola” del quórum legislativo con que se juega en el parlamento, es una señal más de la mediocridad que priva allí, de la mezquindad con que se actúa y de la necesidad que tienen estos políticos de siempre, de mantener la piñata de fondos públicos para deleitarse entre despilfarro, burocracia y charlatanada.
Los mismos que hoy aducen emboscadas y anuncian que el presupuesto de gastos superfluos no se toca, son los que en mayo pasado hablaron de filibusterismo legislativo a los que se opusieron al rompimiento del orden constitucional y son los mismos que hoy, siguen enfrascados en pasar a como de lugar este paquetazo fiscal con el que quieren apretarle más la faja a la gente más pobre.
Yo siempre he sido defensor de la democracia y del ejercicio del sufragio, pero entiendo plenamente hoy a todos aquellos que muestran desde ya renuencia de seguir llevando cada 4 años tanta mediocridad a la Asamblea. ¡Tengan cuidado! que la gente se está hartando ya de tanto cinismo.
En 2014 será necesario que recordemos el actuar de esta Asamblea Legislativa. Allí veremos en manos de quien está la bola y bajo qué reglas nos pondremos a jugar el partido de la elección.
De lo que sí pueden estar seguros, es que los costarricenses no saldremos corriendo con la bola de la democracia en la mano, porque entendemos que la democracia es de todos y no es balón de futbol para tratarlo a las patadas o para suspender el partido cuando lo vamos perdiendo.
Comentario de Alexander Hernández Camacho
Cuando de chiquillo jugábamos bola en la plaza del barrio o en la calle, había un vecinillo cuyos papás tenían plata, por lo que era obvio quien era el dueño de la bola y quién tomaba las decisiones más importantes; como cuál era la conformación de los equipos, quién pateaba primero y hacia cuál cancha jugaba cada equipo. Cuando el marcador le era adverso, entonces alzaba en berrinche, tomaba la bola y decía: así no juego, se largaba sin más explicaciones y nos dejaba a los demás con la frustración de no poder terminar la mejenga.
En la tarde del 24 de noviembre pasado se celebró frente a la Asamblea Legislativa, una manifestación pacífica de los estudiantes de universidades privadas, para luchar por el no al gravamen del IVA a la educación privada y a la defensa de CONAPE y sus recursos para el financiamiento de la educación.
Es lamentable que no contaron con el menor apoyo por parte de la mayoría de los rectores, decanos, profesores y dueños o autoridades de esos centros educativos, universidades y colegios privados.
¿Será acaso que el gravamen aparte de ser poco inteligente, representa tan solo la posible aplicación de un crédito fiscal, sobre el impuesto pagado por las compras que hagan estos centros, mientras que para el estudiante y sus padres es todo un gasto adicional? ¿Han pensado en esto los diputados de la comisión legislativa que atiende este tema?
¿Por qué entonces la mayoría de las autoridades universitarias y colegios privados, no han sido solidarios con los estudiantes y padres de estos, promoviendo y facilitando la organización, algún apoyo económico, propaganda, sonido, logística, transporte y lo más importante, su compañía para que pudieran en forma masiva, importante y pacífica, los muchachos y sus padres expresar públicamente ante los diputados el descontento que los afecta?
¿Por qué ni siquiera suspendieron clases o exámenes para promover el apoyo a tan importante gesta?
Negros días vive la patria, ante un congreso condicionado al capricho de un solo personaje y la debilidad histórica del partido gobernante.
Negros días vive el joven costarricense, al verse despreciablemente abandonado por sus maestros, directores y dueños de centros de enseñanza privada en un evento como este.
¿Cómo esperan los adultos de esta Costa Rica, que la juventud entonces, tome la tea de la buena participación en la política?
¿A caso prefieren que sea el comunismo anarquista el que los guie y apoye en el futuro?
ALERTA PAÍS… TODAVÍA NO ES TARDE.
Andrés Guzmán Stein
En la tarde del 24 de noviembre pasado se celebró frente a la Asamblea Legislativa, una manifestación pacífica de los estudiantes de universidades privadas, para luchar por el no al gravamen del IVA a la educación privada y a la defensa de CONAPE y sus recursos para el financiamiento de la educación.
Hace algunas semanas escribí un breve comentario que hacía referencia a algo que llamaba Feolandia. Hice referencia allí a lo peor de nuestra realidad local. Puse de relieve la dificultad que poseo para comprender cómo se vive tan feliz en un país tan lleno de oscuras realidades, tanta pobreza y la ineficacia gubernamental más atroz.
En esa ocasión muchos ciudadanos hicieron ver su beneplácito ante mis líneas; mas no faltó el que se molestó un poco e hizo ver su descontento ante lo que yo afirmaba, pues, a su parecer, agredía la identidad nacional.
En estos días se ha venido el último informe del Estado de la Nación. El panorama no puede ser más desolador. Las oscuridades de que hablaba en mi anterior comentario han aumentado casi a negreguras y el panorama empeora y empeora irremediablemente.
Curiosamente, cada vez que se da a conocer ese informe quedamos perplejos, pero parece que nadie se interesa por hacer nada. Una y otra vez se anuncia el apocalíptico futuro que nos espera si no reaccionamos y, del modo más desesperante, nadie llamado a reaccionar, a tomar decisiones y a realizar golpes de timón hacen, al menos, algo para detener el desastre.
Estamos en ruta al despeñadero. Nadie con un poco de sentido común, en el más cartesiano de los sentidos, lo puede negar.
Ese 21% de familias en miseria duele en el corazón de la conciencia nacional hasta lo más profundo.
Esa enorme cantidad de jóvenes que no pueden estudiar por falta de dinero en sus hogares, resultan una cifra que a un plazo no muy lejano pagaremos carísimo.
La decepción que muestra la ciudadanía ante la gestión pésima de la clase dirigente costarricense desde los años noventa a la fecha, es especialmente dramática y con consecuencias que, ciertamente, aún no podemos ni imaginar.
El deterioro de todo y en todos los órdenes es de tal envergadura que, sin temor a exagerar, contemplamos las ruinas de lo que algún día fue. Ante nuestra vista está la realidad de un país que hoy se ve superado por muchos en la región, por países que en otros tiempos marchaban por los índices del desarrollo y el bienestar integral muy lejos con respecto a los nuestros. Pero esos, sin duda, eran otros tiempos, muy antes de que empezáramos nuestra caída libre hacia el deterioro de toda nuestra infraestructura, del aumento desmedido de la miseria y la vulnerabilidad, de la crisis del sistema presidencialista y de la falta de sentido común y de decencia.
Efectivamente, vamos en caída libre y al frente, en la cabina de la nave, no hay ni capitán, ni piloto ni nada. ¿Reaccionaremos? Ojalá, pero todos esperamos que ello no sea demasiado tarde.
Hace algunas semanas escribí un breve comentario que hacía referencia a algo que llamaba Feolandia. Hice referencia allí a lo peor de nuestra realidad local. Puse de relieve la dificultad que poseo para comprender cómo se vive tan feliz en un país tan lleno de oscuras realidades, tanta pobreza y la ineficacia gubernamental más atroz.
El Banco Central ha dejado de lado cualquier indicio de independencia y se ha convertido en un paladín del paquete de impuestos de la administración Chinchilla Miranda. Es así como en las últimas semanas, el presidente de dicha institución, Rodrigo Bolaños, ha publicado varios artículos de opinión y dado un par de entrevistas destacando las bondades de más impuestos. Sin embargo, en mi opinión el último acto de apoyo del Banco Central al paquete tributario solo tiene un nombre: asustar.
El Banco Central ha publicado un estudio señalando que, de no aprobarse el paquete de impuestos, la inflación en el país sería “más alta y sostenida, y podría ser hasta explosiva”, alcanzando casi un 15% en el año 2016. El documento no sigue el formato tradicional de la institución, ya que no señala quiénes son los autores ni el departamento de donde provino, lo cual levanta dudas de si el mismo salió directamente de la presidencia del Banco Central y a solicitud de quién. La premura con que Casa Presidencial salió a publicitar el estudio tal vez nos ayude a responde esta última interrogante.
¿Cómo llegó el Banco Central a la conclusión de que sin más impuestos se dispararía la inflación? De acuerdo al estudio, se parte del supuesto de que “déficit fiscales recurrentes generarían presiones de gasto interno en la economía… y estas mayores presiones de gasto comprometerían el logro de la meta de inflación anunciada por el Banco Central”.
Sin embargo, el documento no detalla por qué las presiones del gasto público comprometerían las metas de inflación del Banco Central. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Lo único que nos lo explica es un pie de página que dice que “la fuerte presión fiscal haría que el costo en términos de menor crecimiento y alto desempleo de una política monetaria restrictiva para evitar la inflación fuese prohibitiva”. He ahí el detalle. Si traducimos el lenguaje economicista del documento, lo que eso nos quiere decir es que el Banco Central amenaza con usar emisión monetaria para aliviar “las presiones de gasto interno”. En otras palabras, el Banco Central prendería la maquinita de imprimir colones para financiar el gasto del gobierno si no le aprueban los impuestos.
Esto no es más que asustar. El Banco Central, que ahora amenaza con recurrir al impuesto más regresivo de todos –el inflacionario– para financiar al gobierno si no hay más impuestos. Es hora de que el presidente de dicha institución tenga el valor de hacer explícita su amenaza para que, lenguaje economicista aparte, sepamos exactamente a qué atenernos con él al frente del Banco Central.
Juan Carlos Hidalgo es coordinador de proyectos para América Latina en el Instituto Cato.
El Banco Central ha dejado de lado cualquier indicio de independencia y se ha convertido en un paladín del paquete de impuestos de la administración Chinchilla Miranda. Es así como en las últimas semanas, el presidente de dicha institución, Rodrigo Bolaños, ha publicado varios artículos de opinión y dado un par de entrevistas destacando las bondades de más impuestos. Sin embargo, en mi opinión el último acto de apoyo del Banco Central al paquete tributario solo tiene un nombre: asustar.
Al calor de los acontecimientos que se han generado con respecto al plan fiscal, la aprobación rápida del presupuesto sin recortes y los dolorosos acontecimientos en la Caja Costarricense del Seguro Social y su Régimen de pensiones, expreso lo siguiente:
La palabra de la Señora Presidenta Doña Laura Chinchilla fue ya empeñada al pueblo de Costa Rica el 8 de mayo del 2010. No debería empeñarse a un político que no ostenta el mayor apoyo popular y que asegura ser el dueño con su partido del presente plan fiscal.
Quienes dimos las luchas para la apertura comercial y la aprobación del TLC con los Estados Unidos y por mayoría en el sufragio, al triunfo del anterior y el presente gobierno, hemos quedado vendidos al enemigo, por el simple fracaso de un idilio político. No lo merecemos. No hay firmeza ni lealtad en esta acción.
Con el mayor respeto sostengo, que firmeza y honestidad es poner las cosas en su verdadera dimensión y actuar en forma inmediata y urgentísima en la reducción de un estado desproporcionado, ineficiente y corrupto, que todo lo consume y lo destruye, al que nunca alcanzará lo que el pueblo le dé.
¿No fue este plan fiscal y con el mismo ministro de Hacienda, el que en la administración Figueres Olsen, terminó por generar el pacto de Calderón-Figueres de ingrata menoría para que ahora terminemos también en el pacto Solís-Chinchilla?
¿No son expresiones lamentables de un ministro el llamar traidor a la patria a quien se oponga al plan fiscal o demagogo a quien critique al IVA?
Prudencia señora Presidenta. Mucho cuidado y respeto Sr. Herrero. Moderación a su ego Ottón Solís. Lealtad a su pueblo Sres. Diputados.
Que el gobierno y sus instituciones enfrenten los errores y penurias, que por sus excesos de décadas deban padecer.
Que el desempleo lo asuma el ineficiente burócrata y no el eficiente trabajador del sector privado.
Han existido en la historia grandes mandatarios (as) que encontrando instituciones patas arriba en el gobierno, han tenido la humildad de posponer sus planes y poniendo primero la casa en orden han generado largos períodos de prosperidad y paz para su país.
Al calor de los acontecimientos que se han generado con respecto al plan fiscal, la aprobación rápida del presupuesto sin recortes y los dolorosos acontecimientos en la Caja Costarricense del Seguro Social y su Régimen de pensiones, expreso lo siguiente:
Por todo lado nos sale la ranita Kolbi del ICE…Pero pocos saben que significa esta rana. En primer lugar les cuento que Kolbi significa rana arborícola en el dialecto indígena Cabecar del sur de Costa Rica. Así que no podemos decir que la Kolbi sea una rana en particular, pues las ranas arborícolas son varias.
Le habrán pedido permiso a los Cabécares para registrar el nombre de Kolbi ¿? Les pagarían algún derecho por el nombre, que ahora es comercial ¿?.
Pero hablemos de la importancia de las ranas…
Algunos comen ranas. Pero ellos no solo sirven como alimento. Las ranas son un indicador de la salud ambiental de una zona. Si en su zona antes habían ranas y ahora han desaparecido, significa que algo malo está pasando.
Por ejemplo los Cambios Climáticos pueden hacer que disminuyen las áreas soamposas. Solo ese hecho puede haber repercutido en la desaparición del Sapo Dorado de Monteverde, que desde hace años ya no se observa. Eso significa que el calentamiento del Planeta ya está impactando la Ecología, en Costa Rica.
Pero también los Plaguicidas pueden estar implicados en la desaparición de ranas. En California se ha detectado que el uso de Plaguicidas afectó el sistema nervioso de las ranas que trajo la reducción de estos seres.
Así las cosas, las ranas son como un semáforo para la naturaleza. Son muy sensibles y por ello cualquier alteración los afecta. El día que desaparezcan las ranas, detrás irá el hombre. Pongamos atención a los llamados de la naturaleza.
Esperemos que la ranita Kolbi, sea un indicador del buen estado del ICE…Si llega a desaparecer, pues será un indicador de que el ICE entrará en la lista de especies en vías de extinción.
Alexander Bonilla Durán
Por todo lado nos sale la ranita Kolbi del ICE…Pero pocos saben que significa esta rana. En primer lugar les cuento que Kolbi significa rana arborícola en el dialecto indígena Cabecar del sur de Costa Rica. Así que no podemos decir que la Kolbi sea una rana en particular, pues las ranas arborícolas son varias.
[icon type="fa" name="home"] Barrio La California, San José, Costa Rica,
[icon type="fa" name="phone"] T: (506) 2256-2338
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