En 1772 el Obispo de Nicaragua, Esteban Lorenzo de Tristán, de cuya jurisdicción religiosa dependíamos hasta 1852, había reconocido y recorrido esta zona, donde funda un oratorio para reunir a los campesinos que allí habitaban. Un día como hoy, 12 de octubre de 1782, las autoridades coloniales del país fundan Alajuela, considerado un caserío ubicado entre los ríos Ciruelas y Alajuela. En 1790 el oratorio lo elevaron a parroquia. Luego fundaron la Villa Hermosa de Alajuela y en 1848, el Dr. José María Castro Madriz, se le dio el rango de Provincia.