El 23, 24 y 25 de agosto en el Teatro Popular Melico Salazar se gradúa la tercera generación de bailarines – interpretes del Conservatorio El Barco, con la obra de canto y danza “Teogonía de los Planetas”. 28 nuevos bailarines llegan a la escena nacional con excepcional talento y excelentemente formados en un programa de estudios multidisciplinario que les brindó la oportunidad de autodescubrirse como artistas -clases teóricas, prácticas y de investigación en todo tipo de disciplinas-, desde danza contemporánea a historia del arte y gimnasia han sido su pan diario. Después de arduos años de formación desde el 2010, y muchas horas consumidas de lunes a viernes de 8.30 de la mañana a 5 de la tarde, -incluso fines de semana-, hoy consiguen su meta. Ellos cumplieron entregando todo por ese sueño de ser profesionales en danza y salir de la mediocridad que tanto abunda en nuestro país, donde todos quieren ser iguali-ticos, un país que fomenta la copia: el simulacro. Hoy en el 2013 regresan también a ellos como hordas los sueños que se sucedieron desde entonces, los miedos con sus máscaras reaparecen en las imágenes en el espejo, en sus luchas personales, familiares y sociales pero sabrán seguir adelante vencedores. Se enfrentaron así mismos y despertaron el diamante dormido que llevaban dentro, que reluce hoy desde lo profundo y desde allí resplandece a cielo abierto. Pero, ¿como país estamos dando oportunidades laborales a estos nuevos bailarines?. Con nuestra antigua e inoperante política institucional lo único que fomentamos es la mediocridad. El movimiento costarricense de danza independiente merece absolutamente todo y es el que realmente nos representa en el campo de la danza. ¡Un Barco partió para anidar la esperanza!. Desde entonces navega hacia el puerto desconocido y seductor de arte. ¡Los invitamos a la obra “Teogonía de los Planetas” y juzgue usted mismo!.
Jimmy Ortiz Chinchilla