Bueno, hoy le sigo contando a Orietta y a nuestros oyentes la Leyenda de la Piedra de Aserrí.
Quedamos cuando la Bruja Zárate había encantado al pueblo de Aserrí al ser despreciada por gobernador Pérez Colma.
ORIETTA Pérez Colma quedó convertido en Pavo Real, mientras que Aserrí en una piedra.
RONNY: Así es. Pues pasaron, los años y los años, y nuevos pobladores llegaron por la zona y levantaron sus casas, sin sospechar que dentro de aquella piedra vivía la Zárate, con la esplendidez de una sultana de cuento oriental.
Por las noches, ella abría la piedra y daba albergue a todos los animales, inclusive al hermoso pavo real, a quien llevaba sujeto de una de sus patas, por una cadena de oro.
ORIETTA Para que no se le fuera
Pues sí, pero aunque el tiempo había pasado, todavía había gente que sabía del poder de la bruja; y acudía a ella en busca de remedios a sus males.
Cierto día, un hombre llamado Diógenes Olmedio, fue a visitar a la famosa hechicera, su corazón estaba atribulado, hacia dos años su esposa y unas amigas habían desaparecido, aquello destrozaba su corazón y el de sus hijos.
YO: Donde estará esta famosa hechicera… Solo veo esta piedrota aquí… UUUUFF, qué cansado, ya debo llevar horas buscando… Voy a descansar un rato.
ORIETTA: Y se durmió…
Así es, Horas después, en su sueño, Diógenes Olbedio sintió que era despertado por un suave batir de alas; al mirar hacia un árbol cercano, pudo ver cómo unas palomas blancas se posaban en sus ramas y al mirarlo con voz humana le dijeron:
STEPPHANY ARREGLADA - Si querés hablar con la encantadora Zárate, da tres golpes a la piedra y di los siguientes versos:
"Busco en vano mi ideal
años caminando y siempre en pie,
linda Zárate escucha y ábreme
por el amor del pavo real"
Y después de referirle esta confidencia, levantaron vuelo.
Era casi la media noche, cuando el hombre despertó, y se decidió a seguir las indicaciones recibidas en el sueño: dió tres toques a la mole y recitó los versos...
YO: "Busco en vano mi ideal
años caminando y siempre en pie,
linda Zárate escucha y ábreme
por el amor del pavo real"
Entonces, en ese mismo instante, la piedra se iluminó y parecía abrirse, más parecía un poblado, con sus casas y calles; entonces oyó abrir y cerrar puertas, escuchó ladridos, voces y risas; y la luz que emanaba el lugar, parecía haber convertido la noche en día.
Diógenes se restregó los ojos, ¿estaría soñando? Pero sus dudas se desvanecieron ante la presencia de una mujer bajita, vestida de negro con un chal oscuro sobre los hombros, quien avanzaba hacia él con un pavo real sujeto por una cadena de oro.
La Zárate se dirigió a él con mucha amabilidad:
-¿Qué deseas de mí buen hombre?
Y entonces…
Entonces, debemos dejar el final de la historia para mañana porque ya se nos terminó el tiempo.
Muy bien, mañana el capítulo final de la Leyenda de la Piedra de Aserrí extraída del Libro Leyendas costarricenses del compilador Elías Zeledón.
Bueno, hoy le sigo contando a Orietta y a nuestros oyentes la Leyenda de la Piedra de Aserrí.
Quedamos cuando la Bruja Zárate había encantado al pueblo de Aserrí al ser despreciada por gobernador Pérez Colma.