Durante sus 21 años de obispado realizó numerosas visitas a regiones indígenas, con fines pastorales, que le sirvieron para conocer y estudiar especialmente las comunidades de las llanuras de Guatuso, en la zona norte del país, en la región actual de San Carlos, en los territorios indígenas del Chirripó, de Talamanca y de Boruca en la región del Pacífico Sur, rescatando con sus estudios valiosa información para la etnografía y antropología nacional.