Fue recibido con honores por la intelectualidad nacional, se reúne con periodistas, da varias conferencias.
Su proyección e impacto en Costa Rica provoca la fundación de secciones del Partido Revolucionario Cubano, y de un periódico, en distintas partes del territorio nacional como parte de la solidaridad con su lucha.
El gobierno de Rafael Iglesias le apoyó, en 1894, dándole 200 rifles del armamento nacional.