Como era usual en el siglo XIX, sin ser abogado llegó a dominar la ciencia del Derecho, en la teoría como en la práctica, y trabajó en el Poder Judicial, llegando a ser Alcalde y luego Juez. Por sus méritos en 1847 fue elegido Magistrado y Presidente de la Corte Suprema de Justicia, cargo que ocupó hasta 1850, cuando lo sucedió don Juan Mora Fernández, pero al morir éste, en 1854, Rafael Ramírez volvió a ocupar ese alto cargo hasta octubre de 1856, y un día como hoy, 24 de setiembre de 1875, falleció.