Fue controversial en su arte. Su fama se acrecentó por sus retratos, especialmente de Presidentes de la República y por el retrato del Héroe Nacional Juan Santamaría, en su cuadro “La quema del meson”, que se encuentra en el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría en Alajuela, que le produjo muchas críticas cuando lo exhibió. Su niñez se dio en el campo lo que se refleja mucho en sus pinturas, destacándose por ello también en su pintura el paisaje rural costarricense. La sala de exposiciones del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, lleva su nombre.