Las Actas de Independencia de Guatemala, de 15 de setiembre y la de León, de Nicaragua, de 28 setiembre, conocida como el Acta de los “Nublados del Día”, se recibieron en dos copias dirigidas respectivamente a Cartago y a San José, lo que estimuló más la discusión de estos documentos.
Unos días después del Acta de León, el 13 de octubre, en Nicaragua se volvió a declarar la Independencia, documento que se conoció en San José unos días después, fortaleciendo a los sectores independentistas de Costa Rica, que se pronunciarían el 29 de octubre en Cartago.