Tuvo el reconocimiento más grande de la cultura costarricense cuando en 1963 se le dio el Premio Magón, en reconocimiento a su labor cultural y hombre de letras. Un solo libro publicó de sus poemas que forman parte del colectivo nacional, especialmente su poema “Vuelo Supremo”, que dice:
Quiero vivir la vida aventurera
De los errantes pájaros marinos;…
Poder volar cuando la tarde muera…
Huir de todo lo que sea humano;
Embriagarme de azul... Ser soberano
De dos inmensidades: mar y cielo,
Y cuando sienta el corazón cansado
Morir sobre un peñón abandonado
Con las alas abiertas para el vuelo.