Se nutrió de joven del obispado de Monseñor Sanabria, quien le envió al exterior, a Estados Unidos, a formarse en educación técnica y vocacional, lo que le llevó a fundar y estimular escuelas vocacionales, entre ellas funda el Colegio Vocacional de Heredia en 1953, y una Escuela Vocacional de Limpiabotas. Fue director del Colegio Vocacional Monseñor Sanabria en Desamparados. Su sensibilidad social lo hizo participar de distintas luchas sociales nacionales y ser un interlocutor de sindicatos y gobiernos en no pocas ocasiones.