Igualmente se convirtieron en la base social del naciente Partido Comunista. Un día como hoy, 30 de mayo de 1933, se desarrolló una marcha de desocupados que terminó en un enfrentamiento con la policía, provocado por el Teniente Castillo, quien hirió a quema ropa al obrero Raimundo Quesada. Carlos Luis Fallas fue golpeado con un sable en su cabeza, junto con los trabajadores Francisco Morales, Ismael López y Juan Valverde. En mayo de 1930 el Presidente Cleto González Víquez había autorizado a la policía reprimir violentamente estas manifestaciones.