Su amigo, Guillermo Sáenz, presidente honorario de la Maratón Internacional de Costa Rica, me contó hace casi un año, que el ejercicio había sacado adelante a Gina, afectada por un cáncer en el páncreas. Pero el cáncer siempre se la llevó, siendo una mujer muy joven. Murió seis años después del diagnóstico. Esperaban que muriera a los seis meses, pero luchó incansablemente. Su aliado siempre fue el deporte.
Fue maratonista, nadadora, ciclista, después triatlonista, la primera mujer triatlonista del país y también la primera mujer costarricense en ganar campeonatos nacionales e internacionales en triatlón. Primero ganó campeonatos internacionales cuando aún no existían campeonatos en el país.
Fue la primera mujer costarricense que corrió la Maratón de Boston. Fue la primera mujer costarricense que participó en la competencia Ironman. Lo hizo en Hawaii. Esta competencia consiste en cuatro kilómetros de natación, 182 kilómetros de ciclismo y 42 kilómetros (una maratón) de carrera.
También fue la organizadora del primer triatlón infantil de Costa Rica. Esa semilla ha crecido y ahora es un árbol vigoroso. Como periodista, hizo un trabajo importante en la prensa escrita. El próximo año, la Asociación Maratón Internacional de Costa Rica la postulará para formar parte de la Galería del Deporte de nuestro país.
Ojalá que Gina Polini, primera mujer triatlonista en Costa Rica, reciba, aunque sea de manera póstuma, un reconocimiento justo y muy merecido por su gran esfuerzo en el deporte y por el deporte en Costa Rica.