Tras un camino lleno de trabas pero con voluntad por parte del Ministro de Agricultura, se llegó a un acuerdo entre las partes y se logró un nuevo reglamento de inscripción con importantes novedades.
Una de ellas es la posibilidad de validar en nuestro país ingredientes activos, que son la materia prima que se requiere para elaborar los agroquímicos, registrados en países como Estados Unidos, Europa o miembros de OCDE. Los Ministerios de Agricultura, Ambiente y Salud, juegan un papel muy importante en el proceso pues están en la obligación de cancelar el registro de cualquier producto que atente contra la salud y el ambiente, siempre y cuando tengan las evidencias suficientes.
Por otra parte, también se publicó un reglamento de Actualización de Registros que establece una vigencia de los productos de hasta 10 años. Antes, ningún agroquímico contaba con un plazo de vencimiento, lo que nos exponía a utilizar productos obsoletos.
En general, sin las valiosas pautas que dictan estos decretos, estuvimos a punto de quedarnos sin productos de calidad para nuestros cultivos. ¿Qué ganamos los agricultores? Productos más modernos, moléculas más amigables con el ambiente y seguridad para los aplicadores en el campo y los consumidores.
Los tiempos en los que los agroquímicos se consideraban veneno ya se superaron y con estos reglamentos se puede garantizar a todos los agricultores, la utilización de menos kilos de agroquímicos y productos de calidad más amigables con el ambiente. Hoy los agroquímicos son verdaderas medicinas de las plantas.
El grado de desarrollo que se presente en cuanto a agroquímicos y fertilizantes, incide en factores nacionales como seguridad alimentaria, desarrollo rural, empleo, capacidad exportadora, entre otros. Por estas y muchas otras razones, es que rechazamos cualquier ataque al sector y a los productores, que sobre el uso de agroquímicos se pueda realizar.