En especial cuando este gobierno sólo parece considerar que lo único que puede hacer para resolver el problema fiscal, es aumentarles las cargas tributarias a los ciudadanos, a pesar de la consabida promesa del entonces candidato a presidente de la República, quien dijo públicamente que, antes de poner impuestos, le entraría en serio al problema de reducción del gasto gubernamental.
Son esas dos razones muy poderosas -terminar con un sistema salarial incoherente y turbio en el estado y reducir el excesivo gasto gubernamental- las que sin duda mueven a la gente a pensar que un gobierno serio tendría ya programas concretos para resolver el desmadre salarial del sector público.
La respuesta a ese anhelo ciudadano la brinda La Nación en su edición del 23 de febrero, bajo el título “Gobierno carece de planes para atacar caos en salarios: Tres ministerios diagnostican problemas del empleo público, pero no puntualizan salidas.” Se trata de un informe gubernamental de fines del año pasado, titulado Gestión del empleo y remuneraciones en el sector público, en el cual tres ministerios Planificación, Hacienda y Trabajo, proponen “una hoja de ruta que se queda corta en aspectos como la equidad en el pago de remuneraciones.” Se “diagnosticaron de nuevo el caos de disparidades, pluses y brechas -todo lo cual ya sabemos- en las remuneraciones, pero sin concretar soluciones, más allá de proponer el diálogo y aumentos salariales austeros como medicina.” En dos palabras: la misma paja usual; nada nuevo, innovador, que resuelva los problemas específicos…más de lo mismo de siempre.
Los ciudadanos necesitamos ver para creer: que se dejen de cavilar respuestas destinadas a resolver el caos, antes de que se pretenda la aprobación de nuevos y mayores impuestos. La ministra de Planificación señaló que “su ministerio presentará al presidente… un plan para mejorar el pago de incentivos salariales sobre la base de gestión por resultados”, pero esto, si bien es importante, es apenas una arista del multifacético problema salarial dentro del gobierno. Y no parece estarse haciendo mucho al respecto. Eso sí, los veremos, con base en cualquier medio remiendo que nos presentarán, pedir nuevos y mayores impuestos en la Asamblea Legislativa.