Para nadie es un secreto que hay temas pendientes en materia de salud, quizá el más crítico los tiempos de espera para exámenes diagnósticos o procedimientos, es una materia que ni el mejor sistema de seguridad social del mundo ha resuelto y Costa Rica no es la excepción.
El Seguro Social es una conquista reconocida en todas latitudes, hace casi dos décadas la hoy virtual aspirante demócrata a la presidencia de la nación más poderosa del mundo Hillary Clinton, se preocupó por conocer el milagro de esta pequeña nación centroamericana, suspiraba por al menos contar en su país con un poquito de lo que los ticos tenemos, al final tiró la toalla ante los grandes intereses, porque para algunos lo que debe primar es el negocio.
¿Cuántos de los amigos oyentes puede costearse un procedimiento quirúrgico? ¿Quién tiene la capacidad de pagar tratamientos que lo acompañan durante una buena parte de su existencia como son la hipertensión o la diabetes? ¿Qué sería de Costa Rica sin el Seguro Social?
El próximo 1 de noviembre la Caja Costarricense de Seguro Social cumplirá 75 años de acompañarnos, pensemos que no es eterna, si no la cuidamos puede desaparecer.
Espacios de reflexión como Panoramadeben ser punto de encuentro para meditar con respecto a esta magna obra, no pongamos solo el dedo en la llaga de sus dolencias, asumamos el reto de apuntalarla, Costa Rica la necesita centenaria y más allá, la Caja es una institución que nos pertenece a todos.