Una forma de penetración española fue por medio de órdenes religiosas como los franciscanos recoletos para impulsar la evangelización.
La resistencia indígena tenía por motivo la defensa de sus tierras y riquezas, su cultura y modo de vida, sus valores y formas de ver el mundo, y sus mujeres.
En 1610, un día como hoy, 29 de julio, los indios de Talamanca se sublevan contra el maltrato que les imponía el Teniente Gobernador Diego de Sojo, quemando la Iglesia y los ranchos, desapareciendo la población de Santiago de Talamanca.