Fue Venerable maestro de la Logia Masónica del país y uno de los líderes liberales más influyentes del siglo XIX.
Como educador impulsó la educación de mujeres y de maestras. Impulsó el comercio y las comunicaciones. Fue defensor de la Libertad de Prensa y expresión.
Decía: “La libertad de la prensa es un derecho consagrado por la ley, y como tal debo respetarlo, cualquiera que sean las consecuencias que de su ejercicio para mí resulten. Quizás su acción en estos momentos no sea favorable para mi Gobierno, desde luego que contra él se esgrimen con no disimulada furia sus armas; pero esa libertad es una de las que a la nación más honran”.