A finales de la década de 1880-1890 se impulsó, por parte del sector cafetalero, que ya tenía contactos y relaciones con Europa muy importantes, la iniciativa de construir un Teatro adecuado para grandes presentaciones. Así se impulsó su construcción con apoyos tributarios de la población. Su estructura se encargó en Bélgica, su cúpula en Inglaterra, la piedra, el hierro, mármol, oro, y los vidrios de Francia, el granito de las canteras de Cartago, el ladrillo fue fabricado en el país, y las maderas cedro, caoba, pochote, níspero, cocobolo, ronron y quizarrá so nacionales. Un día como hoy, 19 de octubre de 1897 se inauguró con electricidad incluida.