En su ingreso a Costa Rica tuvo enfrentamientos con piratas ingleses e irlandeses y Zambos Mosquitos.
Después de una serie de acusaciones de ejercer comercio ilícito, se le obligó a salir de Costa Rica, y huye disfrazado de religioso franciscano, para evitar su persecución.
Del juicio que se le siguió salió libre y, un día como hoy, 16 de agosto de 1720, la Real Audiencia le nombró Teniente Capitán General.