Razón de ello fue la lucha por el control del Río San Juan, y el propio Lago de Nicaragua, que era la ruta de abastecimiento de los filibusteros. También, por la preocupación de cuidar, durante la guerra, el puerto de Puntarenas y Caldera había necesidad de tener barcos.
El Bergantín 11 de abril, así llamado por la Batalla de Rivas, fue la nave usada para estos combates.
Un día como hoy, 11 de noviembre de 1856, zarpó de Puntarenas con destino a San Juan del Sur de Nicaragua, con 110 hombres, dinero y elementos de guerra para el General José María Cañas.