Por ejemplo, abrir tu mente para cambiar tus formas erróneas de pensar, ser más flexible y menos problemático, abrir tu corazón para ser más sensible a los deseos de tus seres más cercanos, escuchar más, abrir el baúl de los buenos sentimientos y ser más comprensivo, abrir la puerta de tu intelecto para conseguir una mejor calidad de vida.
Las puertas de muchos proyectos y metas pueden abrirse si utilizas la llave adecuada; la llave del esfuerzo, la llave de la superación, la llave de tus sueños o ilusiones.
La llave que te entrego es imaginaria, o perfectamente puede ser una llave cualquiera olvidada en cualquier rincón de la casa. Lo importante es que la tomes en tus manos y la conserves como un símbolo, amuleto o talismán que te va a acompañar durante todo este año. Guárdala en tu billetera o en tu llavero de uso diario; de esta forma, cada vez que la mires, te acordarás que adquiriste un compromiso, que tienes un propósito impostergable.
Tus planes y metas dependen de que uses esa llave.
Con la llave podrás abrir lo que tanto deseas hace tiempo, algún bien material, carro nuevo, una casa, un plan de viajes, un curso, un nuevo amor, una nueva forma de pensar y actuar y por consiguiente, tus ilusiones o sueños, se transformarán en hechos cumplidos.
Te exhorto entonces a creer que si se puede, que la puerta que deseas abrir, se abrirá si te comprometes y te esfuerzas. No importa si eres muy joven o si ya peinas canas.
¡Adelante! dentro de once meses, brindaremos por esos logros y por la satisfacción enorme del deber cumplido.
Marvin Ureña Sandí